domingo, 13 de noviembre de 2011

Filtro para cazar materia poética

¡Ave!
la estudiosa
que cuenta títulos
y apila libros
como si fueran las monedas de Mc Pato.

¡Ave!
el rugbier
que atrona la mañana
con sus risotadas y su eructo de ajo.

¡Ave!
el dueño de hotel
su cabeza de cebolla
y el empapelado
que se despega
como un sticker de Barton Fink.

¡Ave!
la poeta envenenada
por el vapor del espiral
de su monólogo interno.

¡Ave!
la moza de la cajeta cosida
con hilo matambrero.

Ave yo,
que los sobrevuelo
                           gaviota
buscando poema
en el caracú
de sus desechos.

3 comentarios:

Leonardo B. dijo...

[palavra tecida no voo,

na asa da palavra, a casa do céu]

um abraço,

Leonardo B.

Marisa do Brito Barrote dijo...

Muito obrigada, Leonardo. É um poema de carniça. Abraço! Marisa

Curly dijo...

Hermoso poema. Me parece que recorre la senda del Festín. Está buenisimo. Besote.