martes, 14 de diciembre de 2010

Fotos viejas

Bajo el luto de mis dos nombres

la una se descáscara

como una nuez

como una foto vieja.


Ya no llueve


Tengo el eco del vacío

esperándome

en un rincón de la mano.


lunes, 6 de diciembre de 2010

Filtro que alejará crecientes litorales

................................................................-..........................a Laurentina

Ya rará
gauchito
terrojo de andar
descal zo nidos
cuchillas y pinzas

De diente valdío
de galleta roca
que gira son y soles
silbando
del alba h acá
a la orilla blanda
de polen
................. ta lindo
Qué lindo ta el río.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Diccionario paternal

"me tomo el té de palitos y después me voy al sobre"                                   l

Todas las noches
decía mi viejo,

los palitos son mil hombres,
yerba dura que baja la presión

el sobre es carta que viaja
por los países del sueño.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Desierto

Llevo tantos meses de cargarme
como una caja de cenizas
que el Águame se sale
como arena de mis palabras

martes, 7 de septiembre de 2010

Wolf´s blues

Aquí me tienen,
cuando la noche,
se llena de ciudad
y de ventanas amarillas,
lamiendo,
mis heridas,
recostada
sobre una alfombra
de cianuro y de poemas
azulados.

No se asusten,
hoy ya he perdido
aquella luz que aviva
el viejo viento de los árboles,
y ya no puedo conjurar
ningún destino.
última luna a la que
aullamos juntos.


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Blues que tocábamos en la banda de Claudio Medina, allá por 1991.
Letra: Marisa do Brito Barrote
Música: Claudito Medina
 
(Mi agradecimiento a Claudio que me lo hizo recordar!)

miércoles, 25 de agosto de 2010

Filtro para conjurar un rumor desfavorable

Transhilvana idioma

de los cárpatos imaginados

a otro mundo Pan.

Moldavia pronto
mi suerte de espantoso
temiendo cadenas
de arrastrado conde.


N i n g ú n

originariamente
libro
extremo de salmos
perezca
en aguas de profundo grito
o
salivados silvos
a t e r r a r á n
sus bucovinas salvajes.


Para seguir leyendo,
ven a mi.


jueves, 12 de agosto de 2010

Mal día

A ella no van a encontrarla
suicidada
prefiere no amasar esa idea
como una hogaza de maldad.

Accidentada sí,
bajo el hielo metal
de un automóvil
arañada también
al tropezar
por escaleras de Pórtland

sepulta quizá
en una alcantarilla
en plena calle

rasgada
como una seda
al rozar
el clavito que asoma del ojo
de la cerradura

con los dedos tajeados
por la gillete del papel
de la última novela
que no terminó de leer

o
dolida.

Por lo menos
por ahora.

miércoles, 7 de julio de 2010

Sonata
















Silencio.
Blanco y negro.
Mi piel tu pelo tu camisa mis medias
mi sonrisa tus dedos.
Blancas o negras
una a una
caen
las notas
rocían
mi tierra sin huellas.

Sedosa
la piel en mis dedos de tu pelo bravío
tu camisa prolija
mis medias cruzadas.
Blancas o negras
­­­­–a veces
redondas­­–
saltando sonrisas
que trotan baldíos.

Entonces
los cascos
salpican
las medias y tu camisa de teclas
revientan las costras con suelo
Tus dedos sobre el barro
desenfrenados.

Para
blanca mi
sostenido vos
la piel que rocía
mi tu oscuro pelo
atraviesa camisas
de deshilachado bemol
hasta quedarmede medias corridas.

Tu barro
salpicó su huella
por el suelo de mi piano.

viernes, 18 de junio de 2010

Dueto de amor a la deriva

Pobres nosotras, fantasmas de fantasmas, las actrices de los sueños de los pobres nosotros, pobres tipos, que nunca seremos capaces de enamorar a aquellas que solo vivimos en sus fantasías y nos reflejamos en los espejos solo por ellos, y nos rompemos el alma trabajando para darles un buen pasar a cambio de un par de caricias y sonrisas que inventamos, porque no nos queda otra que improvisar sensaciones para tenerlos contentos, para que vean que uno las quiere que les compraría un sacón de espuma si fuera posible, aunque todo el mundo sabe que es imposible dejar de ser esto que una es, una ilusión que tomó vida y se te apareció en una de esas vidrieras de la calle Corrientes para que yo, atontado, cayera de espaldas y te diera cuanto se te antojara: una caja de música, los caramelos de mentol que te hacen cosquillas en la lengua o aquel frasquito que busqué tanto tiempo por San Telmo, el de la tapita así, pintadito allá, como el que tenía mi abuela en su cuarto de fantasma, porque ella también solo fue el vapor de alguien esperado, igual que todas nosotras, las que vagamos por el mundo en busca de los necesitados de afecto como yo, el pobre gil que se enamoraba de la más linda del barrio y, por más que le empapelaba las paredes de poemas y le sembraba de pétalos los balcones de la casa, siempre quedaba mudo y engominado con las manos repletas de mentiras, porque qué otra cosa regalamos nosotras, las fantasmas, fantasías desesperadas de los tontos que queríamos agarrarnos a trompadas con el grandote que la llevaba de la cintura a la salida del baile y luego cargarla en nuestros brazos de acero, como el brillo que le pusiste a mi pelo, porque yo no soy más que aquello que vos creaste, una especie de animalejo que guarda en sí todas las imágenes de tu dormir y tu vigilia, un estirar la mente más allá de lo cierto…, solo eso: ansiar la cara del grandote rota a golpes y llevarte en mis brazos a cualquier lugar más blanco, donde no tengas que encontrarte con las chispas que se me derraman de los ojos pequeñitos, que hasta parecerían rojos como la pena que nos exhala el alma cada vez que nos damos cuenta que el juego se acaba, que ya no nos creen ni una mirada ni un grito, porque las trompadas siempre me las dieron a mí, porque sé que siempre te miré como de lejos, como si te hubieses equivocado de abrazo o, mejor aun, como si te hubieras olvidado en otros brazos, y es por eso que nunca vas a comprender que si yo estoy aquí es porque pasaste meses buscándome y buscándome, y que ya es bastante lo que te doy a cambio de tan poco cariño y falsas sonrisas anaranjadas, que me pinto porque vos me lo pedís, como cuando se te antoja cualquier otra chuchería en perla o en carmín. Y tanto sacrificio para qué, para nada, no sos más que una gata caprichosa, una embaucadora de hombres, que nunca buscó serlo porque, sabelo bien, una no elige lo que ha de ser, uno nace siendo un desamparado y se carga la vida con esa certeza en la espalda y por más que aparezca cualquier mujerzuela, que hizo que supieras lo que era despertar con tu sueño durmiendo al lado, lejos y helado, que me recuerda a cada instante que soy un pobre infeliz que se golpea la frente contra tu mutismo y que, de bronca que me da, me lavaría el asco que me causan estos finales odiosos, en los que la verduga siempre es una, la que se acercó a vos porque me deslumbraste con ese pelo tan largo y tan negro y esa piel de porcelana que se resquebraja como lo nuestro. Porque ya está todo dicho, ya vuelve el tiempo de volver a la calle a buscar otra mujer, más buena, más santa que yo que hace tiempo voy de cama en cama añorando a alguien que me comprenda a mí, al pobre tipo que nunca supo elegir quien lo hiciera feliz o le diera un hogar, esa familia que nunca voy a tener para no condenar a nadie a esta vida de éxodo interminable, que nos va herrumbrando la sangre, porque sabemos que navegamos solos y a la deriva entre mentiras y escollos que nunca, nunca, podremos salvar.

Cuento inspirado en 62 Modelo para armar, que ya tiene varios años.

viernes, 11 de junio de 2010

Sed

Yo podría beber el agua
de todas las fuentes
saltar la valla
un ligustro
acercarme a la punta de la nervadura de la hoja
al grifo
estirar temblando
mi lengua
a la espera de la gota.

podría recorrer
las corrientes manantiales
las estelas oceánicas
la fuente de la juventud
ser agua danzante
un pez sin lata.

tomar de las acequias
donde rumorean vinos
o beber un trago largo rosado
como un flamenco que llega de la Iberia.

Prefiero
sin embargos
saciar mi sed
en el pozo mágico
de un beso.

domingo, 25 de abril de 2010

Mural

Todo el día la busqué
por las galerías
Finalmente estaba

detrás de un mural
La madre que alza al niño

Llevaba en mi mano
un papel tissue todo llorado
y un manojo de florcitas de plástico

Las enganché como pude y le pedí
por mis chicos
para que me los cuide.

¿Cómo tanta humanidad cabe en un alhajero de madera?

Al día siguiente
todos mis hijos cayeron enfermos
como cae de la nube el granizo

Tuve que maltratarlos
con medicinas, vapores
y golpes en la espalda

Es verdad,
mi madre siempre me quiso
a su manera
nada
complaciente.

Madre e hijo, Pablo Picasso

viernes, 26 de marzo de 2010

Campanadas










El reloj da tres campanadas
en el justo momento
en que atiendo el teléfono.
Me aturde con su tazón
de lágrimas
mi hermana
Y me dice: ¡Se murió!
¡Se murió mi madre!

Suenan las campanas de la misa
las campanas del cadalso
del oscuro
cantar
de las palas
en la tierra
el tan tan de las tapas de cemento
de los floreros de fundición
el crujido de los herrajes oxidados.

El reloj da seis campanadas
en el justo momento
en que abro la puerta.
Me recibe mi madre muerta
en camisón
y me dice: ¡Tarde!

jueves, 18 de marzo de 2010

Poeta à la carte

Desmenuzarte con cuchillo y tenedor
eso es lo que me provoca,
poeta,
tu libro nuevo.

Hacerte picadillo sobre una tabla de madera
una provenzal
un pickle
y que me deleites
el paladar con tus palabras.

Explimirte
quitarte el zumo
hacerte agua
y bautizarme
aunque te pierdas en la alcantarilla.

Tal vez, así,
algo de lo que barruntas
de lo que rezas
se incorporará a mi sangre.















© funnyjunk

sábado, 13 de marzo de 2010

Escalera










Voy a construir una escala de cuerda
con el hilo blanco de tu pelo
anudado.
Algo que nos rescate
del ojo lejos del
abismo.

Algo,
una hamaca,
para llegar a tocar
la copa de los pies con los árboles
y acariciarte la cara de la noche.

sábado, 27 de febrero de 2010

Guardapolvos

Me los puso en la mano
como si fueran armaduras de papel
contra el olvido.
"Tomá. Es lo último que hago".

Las mangas tenían un dobladillo
de esos que se hacen con paciencia.
Parecían farolitos de origami tableado.

Las nenas
como hadas
con sus guardapolvos de luna planchada.

Sus manos
como ángeles
diciéndonos adiós a todos.

Y yo me pincho los dedos
cada vez que su nombre
me abraza la tristeza.


© Obra de María Laura Bracco

lunes, 22 de febrero de 2010

Polvos mágicos

Hubiera convenido
traerla a su terraza
y lanzarla al viento.

Y que ella volara
entre sus macetas
y cayera hecha lluvia de estrellas
--chispas que parpadean en un rayo de luz--
sobre la soga
los broches
la ropa bailando de sol.

O espolvorear
las canillas,
los picaportes de las puertas,
el cenicero de bronce de los gatos
para que todo reluzca y brille
con el puloil inmaculado
de su nombre.

martes, 2 de febrero de 2010

In memorian

Canción

Voy a desamarrar
el nudo que me ata la gargant
para cantarte
la canción más pájaro de luz
matinal
de onda en el río con bollita
de manantial celeste

Para ser tu piquito de oro
la que te cuente
qué ojos tan tristes que tienes
para mirarme mejor

Para arrullarte al oído
tu canción más bella:

“Tus ojos se extasiaban...
y aquellas marionetas
saltaban y bailaban
prendiendo en tu alma inquieta
la cálida emoción...”

el arrorró que te duerma
ya sin dolor
papá.